reconoce sus orígenes

Los miedos y los privilegios

Publicado: 2011-05-21

En estos días me he preguntado si el miedo que hoy la derecha y el fujimorismo intentan imponer a la sociedad no es, acaso, equivalente o, incluso, mayor al miedo que sienten por un posible triunfo de Humala. La pregunta no es ociosa porque la campaña que realizan para infundir tal miedo es totalmente desproporcionada y hasta, diríamos, irracional. Es bastante similar, reconociendo diferencias, al miedo que intentó provocar la ultraderecha de EEUU durante las últimas elecciones presidenciales cuando dijo, por ejemplo, que Obama era musulmán, que no era norteamericano y que implantaría el socialismo.

Hoy la situación es similar en el Perú. A toda hora, cual letanía, la derecha y el fujimorismo nos advierten que Humala intenta no solo confiscar los medios de comunicación, los ahorros y las propiedades, sino también que estatizará empresas y que implantará el socialismo del siglo XXI. Es verdad que todo ello es parte de una campaña bien orquestada, pero creo que refleja sobre todo los miedos de la derecha.

Ahora bien, si se acepta lo dicho hasta aquí, la siguiente pregunta debería ser qué atormenta tanto a la derecha como para publicitar y proyectar en el otro (léase Humala) sus miedos. Y creo, sinceramente, que es el temor al cambio, pero sobre todo –y esto es lo más importante– el terror a perder los privilegios que hoy tienen. En realidad, el gigantesco rechazo al cambio es igual (o equivalente) a los gigantescos privilegios que tiene una minoría y que hoy pretende, con la ayuda del fujimorismo, perpetuar.

Por eso Keiko Fujimori, además de ser la representación política de los ricos, es la mejor escudera de esos privilegios que se acentuaron desmedidamente a partir de 1990 con Fujimori.

Hace unos días, la consultora Macroconsult, tomando como base la información de la Encuesta Nacional de Hogares, señaló que solo dos de cada cien familias ganaban más de S/. 3,000 al mes y que solo en 14 de cada 100 hogares se gana más de S/. 1,000 al mes. Para esta consultora el ingreso del 65% de los hogares no llega al mínimo vital en el 2009 (Gestión: 18/5/11).  Esto debe ser motivo de escándalo.

No es extraño en este contexto que el fujimorismo repita la estrategia de los 90: formar una inmensa clientela para estatizar a los pobres. Una reciente información de Servicios Educativos Rurales (SER) describe cómo en Ayacucho continúa en esta lógica clientelar orientada a los sectores rurales más pobres: “Socorro Arce, vocera de Fuerza 2011, manifestó que el desplazamiento ‘Merchandising’ está compuesto de un kit que contiene: pulsera Keiko, chalina Keiko, polo, cuaderno grande, taper fujimorista, vaso de desayuno, fósforo, lapicero, gorro, afiche y bolsa Keiko Presidente.

La chalina Keiko es un distintivo que ha sido diseñado específicamente para los pobladores de las zonas rurales en esta temporada de frío. El vasito escolar lleva estampado un mensaje peculiar: ‘Combo escolar. Keiko Presidente’. El taper lleva el mensaje ‘Banco de materiales, crédito para casas’. El tomatodo lleva el mensaje ‘Foncodes, obras para comunidades y pueblos, Pronamachs, programa Juntos con montos muy mejorados’. El cuaderno Keiko es de tamaño grande, con un diseño llamativo, que contiene la imagen de Keiko con el siguiente mensaje: ‘Ahora: Libros, uniformes escolares, computadoras para maestros; Como antes: calzados y buzos para escolares ¡Gratuitos!’. Este mensaje da a entender claramente la propuesta de continuidad respecto del gobierno de su padre”. Según Socorro Arce los objetos son aporte de empresarios que apuestan por Keiko. Por eso el fujimorismo es la última línea de defensa que tiene esta minoría para mantener sus privilegios.

La República, 21 de mayo de 2011


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